Sillogomanía: comprender el trastorno de la acumulación compulsiva y sus impactos

Una habitación donde ya no se puede poner un pie, pilas de periódicos que bloquean el acceso a la cocina, un pasillo reducido a un sendero entre las cajas. La síndromomanía, o trastorno de acumulación compulsiva, no se reduce a una falta de orden. Es un trastorno psiquiátrico reconocido por el DSM-5, distinto del simple desorden, que afecta según estimaciones entre el 1,5 y el 6 % de la población general.

Acumulación compulsiva y compras en línea: una combinación que agrava el trastorno

¿Te has dado cuenta de lo fácil que es pedir un objeto en tres clics, sin siquiera levantarte del sofá? Para una persona predispuesta a la síndromomanía, esta facilidad de acceso transforma un comportamiento ya problemático en una espiral difícil de frenar.

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Las plataformas de comercio electrónico y de reventa entre particulares multiplican las oportunidades de adquirir objetos a bajo precio. Promociones flash, sugerencias personalizadas, entrega al día siguiente: cada mecanismo comercial acorta el tiempo entre el deseo y la posesión. El objeto llega antes de que la persona haya podido cuestionar su compra.

Un informe de la OMS publicado en junio de 2024 sobre los trastornos de ansiedad ha documentado un aumento notable de los diagnósticos de síndromomanía en jóvenes adultos después de la pandemia, en relación directa con el aumento de las compras en línea compulsivas. El confinamiento ha actuado como un acelerador: aislamiento social, ansiedad aumentada, acceso permanente a las tiendas digitales.

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Mujer de mediana edad en angustia en una cocina sobrecargada de objetos acumulados, evocando el sufrimiento psicológico relacionado con el trastorno de la síndromomanía

Entre los ancianos, este fenómeno toma una forma particular. Muchos de ellos, poco familiarizados con lo digital hace unos años, han adoptado los pedidos en línea durante las restricciones sanitarias. Para aquellos que ya presentaban tendencias a la acumulación, la desmaterialización del acto de compra ha eliminado un freno físico.

Ya no es necesario desplazarse ni cargar los objetos. Como detalla un artículo en Passez l’info, esta patología sigue siendo demasiado poco conocida por el gran público, lo que retrasa la atención.

Síndromomanía en los ancianos: por qué el trastorno se agrava con la edad

El trastorno de acumulación compulsiva a menudo comienza en la adolescencia. Los primeros síntomas pasan desapercibidos: guardar todos sus cuadernos de escuela, nunca tirar una prenda desgastada. Hacia los treinta, los espacios de vida comienzan a reducirse. Pero es después de los 60 años cuando la situación se vuelve frecuentemente crítica.

Varios factores explican este agravamiento:

  • La pérdida de un cónyuge o de un ser querido crea un apego reforzado a los objetos, percibidos como extensiones de la memoria afectiva. Tirar un suéter del difunto equivale, para la persona, a borrar una parte de su historia.
  • El declive de las capacidades físicas impide la clasificación y la evacuación. Incluso cuando la persona toma conciencia del desorden, ya no puede mover sola los objetos acumulados durante años.
  • El aislamiento social reduce las intervenciones externas. Sin visitas regulares, nadie mide la magnitud del problema. La vivienda se transforma en un espacio de almacenamiento sin testigos.

El síndrome de Diógenes, a veces confundido con la síndromomanía, se distingue por un desinterés global por la higiene y el entorno. Una persona con síndromomanía puede mantener una higiene corporal correcta mientras vive en una vivienda saturada de objetos. Los dos trastornos a veces coexisten, pero sus mecanismos difieren.

Directiva europea 2025 y evaluación psiquiátrica obligatoria

Desde febrero de 2025, la directiva UE 2025/112 sobre salud mental comunitaria impone la inclusión de la síndromomanía en las evaluaciones psiquiátricas realizadas por los servicios sociales europeos. El objetivo es detectar más temprano las situaciones de riesgo sanitario.

Concretamente, cuando un trabajador social interviene en el hogar de una persona reportada, ahora debe evaluar la presencia de comportamientos de acumulación patológica según una escala estandarizada. Antes de esta directiva, la síndromomanía no se buscaba sistemáticamente durante las visitas a domicilio, lo que dejaba muchos casos sin seguimiento.

Esta evolución regulatoria cambia las cosas para los familiares. Un hijo o una hija que alerta a los servicios sociales sobre la situación de un padre anciano puede ahora apoyarse en un marco legal. La denuncia ya no se trata como una simple cuestión de salubridad, sino como un asunto de salud mental en sí mismo.

Límites de este enfoque institucional

Un diagnóstico no vale nada sin una atención adecuada. La detección crea una expectativa en las familias, pero los lugares en terapia especializada siguen siendo limitados en la mayoría de los países de la Unión. Existe el riesgo de multiplicar los diagnósticos sin poder ofrecer un acompañamiento concreto detrás.

Sesión de terapia entre un profesional de salud mental y un paciente para tratar el trastorno de acumulación compulsiva o síndromomanía

Terapias digitales para la síndromomanía: primeros resultados en Francia

La terapia cognitivo-conductual (TCC) sigue siendo el tratamiento de referencia para el trastorno de acumulación compulsiva. Ayuda al paciente a identificar los pensamientos que hacen que la separación de un objeto sea insoportable, y luego a cuestionarlos progresivamente.

Un estudio piloto realizado por la ANSM, publicado en enero de 2026, evaluó la eficacia de terapias cognitivo-conductuales virtuales utilizando la realidad virtual. El principio: exponer al paciente, en un entorno simulado, a escenarios de clasificación y desalojo. La persona practica soltar un objeto virtual antes de hacerlo en la realidad.

Los pacientes que participaron en estos ensayos informaron una reducción notable de las recaídas en comparación con aquellos que fueron seguidos solo en TCC clásica. La simulación permite repetir el ejercicio tantas veces como sea necesario, sin la carga emocional inmediata del verdadero hogar.

Para los ancianos aislados o con movilidad reducida, estas herramientas digitales presentan una ventaja logística. La sesión se lleva a cabo a distancia, sin desplazamiento, lo que elimina uno de los principales obstáculos al acceso a la atención en esta población.

La síndromomanía sigue siendo un trastorno donde la vergüenza y la negación retrasan considerablemente la solicitud de ayuda. Ya sea un familiar anciano cuyo hogar se llena progresivamente o un joven adulto cuyas compras en línea se acumulan, el primer paso consiste en nombrar el problema por lo que es: un trastorno de salud mental, no un defecto de carácter.

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